Archivo de la categoría: Septiembre es flamenco

Septiembre es Flamenco es un nuevo ciclo que la Bienal, desde el Ayuntamiento y a través del ICAS, ha preparado para años impares. Serán 13 días de flamenco, desde el 8 hasta el 20 de septiembre, que se desarrollarán en cuatro espacios: la Torre Don Fadrique, el Real Alcázar, el Teatro Lope de Vega y el Teatro de la Maestranza. Fue presentado el día 4 de mayo, en rueda de prensa en la Torre Don Fadrique, más información aquí.

Moratana

MORATANA El grito elemental de un pueblo INTRODUCCIÓN En el siglo VI a. C. se hablaba de la cultura de Tartessos del bajo Guadalquivir y de sus leyes redactadas en forma métrica y rítmica. Escritores romanos describían el arte de las muchachas de Gades (Cádiz) para bailar. El solar bético(triángulo de Sevilla, Cádiz, Ronda) fue propicio para asimilar los ricos elementos musicales de las diversas culturas que convivieron en Andalucía. Cuando llegaron los gitanos a España allá por el siglo XV, la región andaluza estaba habitada por fuertes grupos de moriscos (mudéjares convertidos a la fuerza). Los gitanos fueron bien acogidos por la población andaluza. En 1609 comienzan las persecuciones contra los moriscos, a los que se les dan tres días para abandonar sus hogares, como víctimas de la más despiadada ley de cuantas ensombrecieron nuestra historia. Los gitanos valientes y hospitalarios les ayudaron a “legalizar” su situación, permitiéndoles hacerse pasar por gitanos para, así, evitar la muerte o ser expulsados. Son los gitanos, errabundos, hermanos de todos los peregrinos. Multitud de moriscos, los últimos descendientes de los hombres venidos de las culturas más hermosas del mundo; ahora labradores huidos, formaron parte del pueblo gitano. La convivencia fue extrema, clandestina y rica en consecuencias folclóricas. Andalucía, invadida por muchos pueblos orientales, tenía para los gitanos cierta afinidad con las culturas que ellos habían conocido a su paso de Oriente a Occidente. Modos jónico y frigio, escalas “por medio”, “por arriba”… acordes que con un sol sostenido nos trasladan a un mundo sonoro oriental y flamenco. Cantos y músicas musulmanas que dejaron sus huellas en los melismas del flamenco como el fandango andaluz. Melodías salmodiales y sistema musical judío de la siguiriyas y saetas, emparentadas con la oración hebrera “Kol Nidrei”. Canciones populares mozárabes, autóctonas andaluzas, las zambras o zamras. Los gitanos aportaron su tradición cantora, llena de reminiscencias hindúes, su nativo don del ritmo y, sobre todo, como pueblo de herreros, su arte supremo de la forja musical. Los siglos XVI, XVII y mitad del XVIII significan para los gitanos marginación y recluimiento y para los moriscos, persecución y muerte. Eran (los moriscos) muy amigos de burlerías, cuentos y, sobre todo, amicísimos (y así tenían comúnmente gaytas, sonajas, adufes) de baylas, danzas, solaces, cantarcillos, albada (“alboreás”), paseos de huertas y fuentes, jugadores de pelota, tiradores de bola y de cantos y corredores de toros. (Aznar Cardona) Cuando los gitanos entraron en España, a mediados del siglo XV, recogieron gran número de cantos y bailes de la región andaluza, indígenas y árabes, aunque amoldándolos a su manera de ser, a sus sentimientos, a sus formas musicales. (Joaquín Turina) No cabe la menor duda de que los gitanos aprendieron de los moriscos muchos básicos atributos expresivos, paulatinamente integrados en ese inextingible crisol de la música oriental andaluza que hizo las veces de claustro materno del flamenco. (Caballero Bonald) SINOPSIS MORATANA, Pastora… Sultana y Gitana. Gitanos y Moriscos, hijos de la persecución, exilios y desprecios. Lazos oxidados, de clandestinidad obligada, que unen sus almas libres. Herencias musicales, donde el dolor convivido queda oculto por el inevitable deseo de vivir. Gitanos, errabundos, hermanos de todos los peregrinos. Fátima Ibraïm al-Baltagï, Oum Kalsoum, tenía “duende”, algo difícil de salir, pero que cuando sale, desgarra, duele, emociona, nos hace decir ¡olé! o “¡Allah!”. Oum ponía en su voz el desagarro propio de Pastora Pavón, de la que Lorca llegó a decir que cantaba sin andamiaje cantor, con el tuétano, como un chorro de sangre digna de dolor y sinceridad. Dos mujeres que coincidieron en la época y por las que hay que pasar para comprender a los árabes y al flamenco, como a Loley Manuel, Juan Peña “El Lebrijano”… El reconocimiento de aquella cruel realidad, barnizada de romanticismo, es el genoma de esta obra. La identidad que cada pueblo posee, sin más y por otros, debe incorporarse a la evolución del arte. (Rubén Olmo)

Publicado en Programa, Septiembre es flamenco | Comentarios desactivados en Moratana

Gala Giraldillos

“Lo que Sevilla te da, no te lo quita nadie”, dijo Lebrijano cuando recogió el Giraldillo Ciudad de Sevilla de la Bienal de Flamenco. Son los galardonados de la pasada edición de la muestra los invitados a esta “Gala de los Giraldillos”, llave con la que se abren las puertas del ciclo “Septiembre es Flamenco” en Sevilla. CUADRO PRIMERO AL MEJOR ESPECTÁCULO: “IMÁGENES” DEL BALLET FLAMENCO DE ANDALUCÍA El Ballet Flamenco de Andalucía estrenó “Imágenes” en el Teatro Maestranza, original obra concebida para mantener viva la memoria de los directores que han pasado por los veinte años de la compañía… De las cinco piezas presentadas “Del Maestro” es la escogida para la ocasión por Rafaela Carrasco, su actual directora y discípula de Mario Maya a quien le dedica esta coreografía llamada coloquialmente “la de los banquitos”. CUADRO SEGUNDO Al TOQUE: MIGUEL ÁNGEL CORTÉS Miguel Ángel Cortés en la Bienal contribuyó al éxito de figuras como Esperanza Fernández, Arcángel y Marina Heredia. Y ofreció junto al guitarrista clásico José Mª Gallardo un original espectáculo solista titulado “Lo Cortés no quita lo Gallardo”. Nos ofrece un toque por seguiriyas y una pieza que compartió con Gallardo en su espectáculo y que para esta ocasión dedican a Rafael Riqueni por su amarga ausencia (Riqueni, Giraldillo a la Maestría). CUADRO TERCERO GIRALDILLO CIUDAD DE SEVILLA A ENRIQUE MORENTE Y JUAN PEÑA LEBRIJANO La Bienal se abrió con un homenaje de eterno recuerdo a Enrique en el Maestranza y se clausuró, en el mismo escenario, con el espectáculo “El Cante se escribe con L” de Lebrijano. El acta del jurado de los Giraldillos recoge que se otorgan estas dos honoríficas distinciones por el carácter extraordinario de sus aportaciones al flamenco a lo largo de sus trayectorias artísticas y a su especial vinculación con la ciudad de Sevilla. CUADRO CUARTO REVELACIÓN: MANUEL VALENCIA Son sus originales aportaciones al toque tradicional y sus formas de acompañar las que han cautivado a los aficionados y a los cantaores que lo solicitan para sus actuaciones. Pero su principal actuación -su revelación- en la Bienal fue un vespertino concierto acústico en Santa Clara que destapó el aroma de santidad que esconden las paredes del antiguo convento… Y un toque por seguiriya que hoy recordará. CUADRO QUINTO Al CANTE: ANTONIO REYES Fue en este mismo escenario, compartiendo cartel con Jesús Méndez, una de las noches grandes de cante de la Bienal. Un mano a mano que se hizo extensivo en la competencia por El Giraldillo a todos los cantaores y cantaoras que durante cuatro semanas pasaron por tan rico y variado programa. Decisión valiente del jurado al conceder el galardón a Antonio Reyes “por incorporar su personalidad al legado de los grandes maestros”. Noche memorable… CUADRO SEXTO Al BAILE: FARRUQUITO Lleno con expectación en el Maestranza para ver a Farruquito. Un tirón que el bailaor aprovechó para ofrecer un renovado repertorio con su espectáculo “Pinacendá”, que significa Andalucía en caló. El Giraldillo lo ganó el nieto de Farruco por renovar desde la emoción una forma singular de baile y mantener la esencia de una dinastía con sello indiscutible… Y en este paseo bailable por territorios de “Pinacendá” apareció la soleá… Y la fiesta.

Publicado en Programa, Septiembre es flamenco | Comentarios desactivados en Gala Giraldillos