Antonio Hernández abrirá la Bienal el 8 de septiembre con su pregón

El poeta y novelista gaditano, Premio Nacional de Poesía y Medalla de Oro de Andalucía, ofrece detalles sobre cómo está afrontando esta tarea.

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El poeta, novelista, articulista y ensayista gaditano, Hijo Predilecto de Arcos de la Frontera, se convertirá el 8 de septiembre en el tercer pregonero en la historia de la Bienal, tras Luis Rosales en 1980 y José Luis Ortiz Nuevo en 2004.

El jueves 8 de septiembre se inaugurará la XIX edición de la Bienal de Flamenco con la recuperación del Pregón Literario, que ya abriera la primera edición, en 1980 con el poeta Luis Rosales, y se recuperara en 2004 con la actuación de José Luis Ortiz Nuevo. En esta ocasión, doce años después, el Pregón lo protagonizará el poeta, novelista, articulista y ensayista Antonio Hernández Ramírez. Natural de Arcos de la Frontera (Cádiz, 1943), su obra ha sido traducida a varios idiomas y es objeto de estudio en instituciones internacionales de prestigio. En 2014 recibió el Premio Nacional de Literatura, en su modalidad de Poesía, y la Medalla de Oro que otorga la Junta de Andalucía por sus valores humanos y literarios.

Autor de diversos ensayos y antologías como “La poética del 50: una promoción desheredada”, Presidente de Honor de la Asociación de Escritores y Críticos Andaluces, Vicepresidente Primero de la ACE y, entre otros, consejero de CEDRO, también es Hijo Predilecto desde 1999 de su pueblo natal, donde la Casa de la Juventud y una calle llevan su nombre. Además, es coeditor de las Obras Completas de Luis Rosales, lo cual lo emparenta directamente con el primer pregonero de la Bienal de Flamenco.

En su currículum cuenta con una gran cantidad de galardones. Por ejemplo, ha recibido en dos ocasiones el Premio Nacional de la Crítica de Lengua Castellana, en 1993 por “Sagrada forma” y en 2013 por su poemario “Nueva York antes de muerto”, que también se alzó, un año después, con el Premio Nacional de Poesía. También ha recibido galardones como el Premio de las Letras Andaluzas Elio Antonio de Lebrija en 2012, por el conjunto de su obra, el Gran Premio del Centenario del Círculo de Bellas Artes de Madrid, por “Homo loquens”, que recibió en 1980 de manos del rey Juan Carlos I, el Premio Andalucía en 2008 a la mejor trayectoria de un poeta andaluz, el Premio de la Fundación Siglo Futuro en 2009 por el conjunto de su obra, el VI Premio Ciudadanos a la mejor trayectoria de un escritor español, el Premio del programa de TVE Negro sobre Blanco a la mejor novela, en 2002 por “Sangre fría” y en 2004 por “Vestida de novia”, el Premio Andalucía de Novela en 1994, el Premio de novela Alfonso el Magnánimo de la Diputación Provincial de Valencia en 1996 por “Raigosa ha muerto. Viva el Rey”, el accésit del Premio Fernando Lara de Novela 2003, los premios de poesía Rafael Morales, Leonor, Jorge Guillén, Vicente Aleixandre, Rafael Alberti, Jaime Gil de Biedma, Tiflos, Miguel Hernández y Despeñaperros, y el Premio Torremolinos de novela.

A continuación, Antonio Hernández relata, en esta entrevista, cómo está afrontando su papel como tercer pregonero en la historia de la Bienal de Flamenco:

– El próximo 8 de septiembre se convertirá usted en el tercer Pregonero en la historia de la Bienal de Flamenco, ¿con qué responsabilidad vive usted dicha tarea? Con la que emana de suceder a Luis Rosales y Ortiz Nuevo, dos grandes conocedores del tema a los que admiro como poetas y aficionados.

· De Luis Rosales, quien abrió la primera Bienal en 1980, ha sido usted co-editor de sus Obras Completas. ¿Cuál ha sido su relación con él, profesional y personal? Por supuesto que muy estrecha y provechosa. El hecho de que, junto con Félix, fuera elegido para tal labor habla de mi entusiasmo y de su confianza.

– El segundo, y por ahora último, Pregón de la Bienal estuvo a cargo de José Luis Ortiz Nuevo, en 2004. ¿Está estudiando ambos pregones, el de Rosales y el de Ortiz Nuevo, de cara a escribir el suyo propio? Estoy intentando hacerme con ellos porque, por delicadeza con el público, no quiero repetir lo dicho y, si no hay más remedio, por lo menos decirlo a mi manera. Pero soy optimista en cuanto a la posibilidad de hacer un pregón original.

– La relación del flamenco con la poesía y la literatura viene de los mismos inicios del arte jondo.. ¿Se considera usted conocedor o aficionado? Si es así, ¿qué artistas serían sus máximas referencias? Me considero un conocedor relativo y un aficionado profundo. Desde el día en que nací tengo trato con los artistas. Mi familia regentaba el teatro de Arcos, una fonda y el bar adjunto eran nuestros y cuando los cantaores iban a Arcos yo era “la mascota” reclamo por la calle principal de la mano del cabecera de cartel: Pepe Marchena, Manolo el Malagueño o La Niña de Antequera. Así que no es raro que los flamencos de mi promoción hayan dicho que yo soy el único poeta que sabe tocar las palmas a compás.

– Ahondando en este tema, ¿considera que ha podido influir el flamenco, directa o indirectamente, en alguna de sus obras? Naturalmente. Vestida de novia, una novela publicada en Planeta, aborda el mundo del flamenco exclusivamente. Narrada en primera persona me transformo en una bailaora que cuenta su vida en los días previos a la boda. Compás errante es un libro de poemas mío con el mismo asunto y he escrito bastantes artículos y ensayos sobre el tema.

– Obviamente, el público deberá esperar hasta el 8 de septiembre para disfrutar con su Pregón, pero… ¿Podría anticiparnos alguna de las líneas sobre las que ya se encuentre trabajando? Estará en función de la dicotomía flamenca: la pena, la gracia, su mundo esencial como manifestación del espíritu del hombre andaluz. Una solear mía puede marcar la pauta: Que yo cantar no quería / Que nadie sabe la pena / que me cuesta la alegría.